L I B E R I   P E N S A T O R I   N° 47
143 años de historia

A .·. L .·. G .·. D .·. G .·. A .·. D .·. U .·.

 

Bajo los auspicios de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones

Liberi Pensatori – Alfredo Palacios

Liberi Pensatori y la Elección de Alfredo Palacios

La Masonería en General y las Logias en Particular, nunca debieron participar institucionalmente en las distintas manifestaciones sociales relacionadas directa o indirectamente con la religión o la política, sino solamente a través de sus hombres.
Sin embargo, los miembros de la Logia Liberi Pensatori de principios del siglo XX hicieron justamente eso, cuando ante la particular emergencia social de la época aquejaba, orientó su accionar en lo que culminaría con la elección por la Circunscripción Cuarta de la Ciudad de Buenos Aires, en La Boca del Riachuelo, del Primer Diputado Socialista de las Américas del Sud.

Por supuesto, no se puede decir que la Logia Liberi Pensatori se haya constituido en factótum de los hechos del año 1904, y que consagraron al Dr. Alfredo Palacios como Diputado por La Boca, pero la verdad es que tampoco se puede decir lo contrario, que no haya estado presente, y consecuentemente en medio de todos aquellos acontecimientos, que marcaban en ese momento la avanzada del progreso y el pensamiento en la cuestión social.
Por otro lado, no hubo de responder, sino a lo que representaba el elemento propio de la Logia, tanto como el del propio barrio de inmigrantes, hecho a las culturas liberales del “ottocento” italiano, etc, que lo hacían apto al desarrollo de las problemáticas y formas políticas de la modernidad occidental actuante.

Durante todo el siglo XIX, se habían estado desarrollando este tipo de formaciones ideológicas, en torno a las cuestiones sociales, sobre todo, en cuanto a las relaciones entre capital y trabajo, problematizadas más intensamente por las consecuencias de la revolución industrial, todavía reciente en sus resentimientos.
Estos nuevos vientos de doctrina, llegaban hasta los puertos americanos, sobre todo por vía de las masas migrantes, que junto con sus valijas de cartón, traían su carga más importante de valores humanos, en las especies de hábitos: saberes y pobrezas, tradiciones y conflictos, que continuarían “nell’altra sponda” del Atlántico.

La Ciudad de Buenos Aires del cambio de siglo XIX al XX, era una en la que gran parte de su población había nacido y provenía del extranjero, sobre todo de los territorios de los Estados nacionales del sur de Europa, como Italia, España y Francia, como así también de Alemania, Polonia, etc del norte de Europa, entre otras procedencias. Particularmente, en la zona de La Boca del Riachuelo, se había formado una verdadera hegemonía de la población itálica proveniente de la Liguria, al punto que el zeneize fungía de lingua franca de uso corriente en ese barrio. Este elemento habituado a la cultura, los valores y ocasos de las revoluciones burguesas, los empeños republicanistas y las luchas por los derechos de la ciudadanía, habrá estado deseando participar en unas justas elecciones no fraudulentas, desde el año 1870, en que La Boca se erigió como autónoma Circunscripción, con su propio Juzgado de Paz.

Eventualmente, la acción política se volvió imperiosa, cuando la reacción de ciertas elites políticas conservadoras, hicieron efectiva a la Ley Nº 4144 del 23 de noviembre de 1902, llamada Ley de Residencia o de extrañamiento de extranjeros, para hacer practicable la rápida expulsión, sin ninguna mediación, ni intervención judicial más que por el solo funcionariado policial, de los elementos extranjeros, encontrados en el compromiso con actividades políticas consideradas en el mérito de la deportación.

Agrupamientos y actividades políticas propias de la modernidad avanzada, ya se habían estado formando en la Argentina, desde hacía décadas, desde la organización nacional y constitucional, y sobre todo, después de la creación de las instituciones partidarias, surgidas de la irrupción de la sociedad civil, en la emergencia de la llamada Revolución del Parque, del año 1890. Organizaciones sindicales, partidos políticos, republicanos, radicales, socialistas, tanto como asociaciones anarquistas bajo todas sus especies, etc, se fueron creando crecientemente, amenazando el orden conservador, actualmente en curso.

Es en este contexto, que diez y ocho vecinos de La Boca pero nacionalizados argentinos y con derecho al voto, van a buscar un candidato a Diputado para las elecciones de 1904, que los represente en sus causas, entre los exponentes de aquellos nuevos partidos.

No tardaron en encontrarse con un joven brillante de buen corazón y mejor oratoria, un Abogado defensor de pobres, y entregado a la causa de los miserables, en la persona de Alfredo Lorenzo Palacios, afiliado al Partido Socialista. Este fue capaz de hacer un buen papel y trabajo, realizando una gran campaña política, poniendo por delante su especial sensibilidad social y disposición a la escucha, recorriendo las barriadas junto a su traductor de italiano y genovés, calle por calle, casa por casa, conventillo por conventillo, y probablemente, logia por logia, ya que el joven Alfredo Palacios, había sido iniciado en la Francmasonería desde sus primeros tiempos en la Universidad.

Así fue, que también Hermanos de Liberi Pensatori, participaron en esta victoria del progreso humano, de la modernización de los partidos políticos en la Argentina y del desarrollo de la legislación social, que encuentra en esa primera expresión de Palacios, su pionero y hacedor, de lo que después de este ya quedó dicho, por completar y realizar.
Por poner solamente un ejemplo, podemos hablar de José Maggiolo, italiano de nacimiento y dueño de una famosa imprenta de la época en la Calle Lamadrid al 300, que fue quien realizó gratuitamente todo el material gráfico publicitario para la campaña política del candidato socialista. Y por supuesto, este Hermano José Maggiolo de la Logia Liberi Pensatori, no sería el único en colaborar con la magna empresa.

También se puede juzgar la participación de la Logia Liberi Pensatori, por la mención que se hace en sus Actas, de los acontecimientos que tuvieron que ver con el caso, sobre todo, de la visita que el Hermano Alfredo Palacios hizo como tal, a la Tenida de la Logia del 2 de agosto de 1903, cuando el candidato ya se había acercado al barrio boquense para realizar su campaña.
Diría el Acta del día, que se procedió a un Ritual de Instalación de autoridades, que por eso estaba presente el Muy Respetable Gran Maestre Pablo Barrenechea, y que después se hizo pasar a disertar al “bizarro orador”, miembro de la Logia “Justicia”, que no era sino el joven candidato a Diputado, que pudo hablar en Tenida y al que se le volvió a solicitar la palabra en el posterior Ágape.
Después de los comicios del día domingo 13 de marzo de 1904, con los que este joven del chambergo caballeresco y el bigote volador pudo convertirse finalmente en legislador, en la reunión sucesiva a la victoria, se hizo figurar en el Acta de la Tenida del día 24 de marzo de 1904 de la Logia Liberi Pensatori, la mención que se hace del Hermano Alfredo Palacios, en boca del Hermano Carnovali, en el acto de hacer moción, para enviar una felicitación al nuevo Diputado electo por la Circunscripción Cuarta por su éxito electoral, y también, que la moción es aprobada por el Taller.

Inmediatamente después de la conquista de la posición legislativa, ya en el ejercicio de la diputación, en todo ese año 1904 que le sigue, se puede comprobar en los discursos del Doctor Palacios, cómo se mantuvo fiel y cumplidor a los intereses políticos que lo llevaron a ser un representante por La Boca del Riachuelo, de sus aluviales masas y de sus trabajadores libertarios. Ni bien llegado a la Cámara, pide una Interpelación al Ministro del Interior, donde reclama, entre otras cosas, por la indebida prohibición de un acto político del Partido Socialista en el barrio de La Boca. Posteriormente, se dedica, en varias sesiones, al pedido de derogación de la dicha Ley de Residencia de extrañamiento de extranjeros, que tenía tan a mal a tantos, en aquel barrio de inmigrantes, interesados en la política del novecientos. Finalmente, si no puede lograr todavía en ese año de 1904, una ley laboral integral, al menos consigue que se ponga en vigencia para el año que le sigue, una Ley N° 4661 de Descanso Dominical, tan celebrada y recordada.

Si la historia no es el pasado, sino más bien el sentido que se hace norma de todos los tiempos, es también el testimonio de los antiguos Hermanos antecesores en Logia, ante aquellos acontecimientos, lo que nos da hoy la posibilidad de continuar ese carácter, que elije expresar la condición iniciática, en el logro del progreso social, la modernización y actualización de nuestros modos y vínculos, y en el triunfo de la luz del libre pensamiento ante toda forma del oscurantismo anquilosante, extemporáneo y retrógrado.-

Autor: Sergio Elías Zillo

BIBLIOGRAFÍA

  • Bucich, A.J. La Boca del Riachuelo en la Historia (Asociación Amigos de la Escuela-Museo de Bellas Artes de La Boca, Buenos Aires, 1971) [Biblioteca de la Fundación Museo Histórico de La Boca]
  • Giraudi, R.S. A.·.y R.·.L.·.Liberi Pensatori. Su Historia [Manuscrito]
  • Granara Insua, R.A. La República de La Boca (Editorial de La Boca del Riachuelo, Buenos Aires, 1986) [Biblioteca de la Fundación Museo Histórico de La Boca]
  • Palacios, A.L. Legislador Social e Idealista Militante (Círculo de Legisladores de la Nación Argentina, Buenos Aires, 1998) [Discursos Parlamentarios y Proyectos de Ley, con Introducción y Prólogo de Mario R. Salomone]

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