L I B E R I   P E N S A T O R I   N° 47
143 años de historia

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Bajo los auspicios de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones

Liberi Pensatori – Bomberos Voluntarios

Bomberos Voluntarios

Cuando conocemos los temas que ocupan las Actas del primer período boquense de la Logia Liberi Pensatori, podemos comprobar el compromiso con las realidades y necesidades que se tenía, y como el trabajo de varios Masones, entre ellos el del hermano Tomás Liberti, llevó a la fundación de la Asociación Italiana Bomberos Voluntarios de La Boca.

Ya desde mediados del siglo XIX, conocida la tecnología de la bomba hidráulica, habían existido cuerpos especializados en el combate de las catástrofes. Primero fueron los privados en implementar su uso por precaución de las emergencias en sus establecimientos industriales y comerciales. Después, también fueron los Estados como el de la Ciudad de Buenos Aires, los que destacaron a parte de sus milicias policiales para la tarea específica.

En la barriada de La Boca del Riachuelo, característica por su infraestructura edilicia basada en la madera, la urgencia por apagar el fuego descontrolado era un caso muy frecuente, y la distancia a la que se encontraban los bomberos de la Ciudad resultaba inconveniente y hasta mortal.

Habiendo ocurrido un hecho terriblemente luctuoso, donde las llamas habían provocado grandes pérdidas, con la necesidad imperiosa de hacer algo para estar prevenidos y preparados para las próximas urgencias habituales del barrio, algunos elementos proactivos de la sociedad boquense decidieron convocarse.

Se reunieron en el entonces Teatro Iris de la Avenida Almirante Brown al 1400 el 2 de junio de 1884, conmemoración de la muerte del General José Garibaldi, para fundar la Sociedad Italiana de Bomberos Voluntarios de La Boca con su primera sede en la Calle Necochea, entre las Calles Gregorio Aráoz de Lamadrid y Pedro de Mendoza, a pocos metros del Riachuelo, con el lema en idioma italiano: “Volere è potere”. Habían sido convocados, principalmente, por unos vecinos de la Calle Arolas, entre los cuales estaba Tomás Liberti, quien pronto tomaría el liderazgo de la tarea.

Tomás Liberti era un italiano nacido en la Liguria hacía más de cuatro décadas, y que habiendo llegado a la Argentina en el año 1876, logró con su trabajo en el oficio de licorero, llevar adelante la primera fábrica de bebidas no alcohólicas gaseosas del país, produciendo el “Naranjín Liberti”, y un éxito económico para el bienestar de su familia.

Por otro lado, se contaba que Tomás Liberti, en su temprana juventud itálica, había tenido comunicación con alguno de los más famosos líderes del “risorgimento” italiano, como lo fuese Mazzini. Y es claro que sus principios e ideales, no los hubo de perder jamás cuando ese mismo año de 1884 se integraba a la Logia Liberi Pensatori, para mantenerse como un firme eslabón de la cadena de unión hasta el día en que entregó sus herramientas en el año 1904.

Aquel día de la fundación de la Asociación Italiana de Bomberos Voluntarios de La Boca, no se encontraba solo el gran líder de los Liberti, sino que lo acompañaban muchos de los Hermanos simbólicos de la logia Liberi Pensatori, por lo que podemos considerar que el éxito de aquella velada fue obra de todos ellos, antes que de ninguno en particular. Ahí se encontraba el Hermano Santiago Ferro, uno de los maestros fundadores, como la segunda de las pequeñas luces, de la logia Liberi Pensatori en el año 1875, y que aparece como abajo firmante en una de las primeras Actas de la asociación de bomberos voluntarios, por lo que podemos suponer que habría fungido de secretario para esas ocasiones. También está presente esa tarde de 2 de junio, el Hermano de la misma Logia, José Ragozza, conocido en su tiempo y entre su gente, como el boticario de la farmacia de su propiedad, ubicada en la cercana esquina de Brown y Lamadrid, donde se hizo famoso por su empeño humanitario y su proverbial sabiduría. No faltaron tampoco a la misma cita, tantos otros Hermanos de Liberi Pensatori, de los cuales también podríamos dar abundante cuenta de su buena fe, por la larga lista de obras de bien en su haber.

Por supuesto, la obra de los Hermanos Masones de Liberi Pensatori con los Bomberos Voluntarios de La Boca, no terminó con su fundación ni con su inauguración, sino que fue una relación continuada y prospera durante todo ese ciclo de época del barrio.

Resalta también de las Actas de Liberi Pensatori, la cercanía entre las dos Instituciones, de la Logia y de la Asociación de bomberos, y cómo aquellos Hermanos y Voluntarios se apoyaron y socorrieron mutuamente.

La Asociación Italiana de Bomberos Voluntarios de La Boca siguió cumpliendo con su tarea durante toda esa primera etapa hasta el cambio de siglo, sin interrupción, salvo por el lapso de un año durante el 1889 de la era vulgar, en que fue injustamente suspendida, víctima de las oscuras componendas de la política operada por los malos compañeros, peor aconsejados por la ignorancia, el fanatismo y la ambición.

En el año 1900, Tomás Liberti, tuvo la oportunidad de presidir la inauguración de su nueva sede, actual y definitiva de la Calle Brandsen al 567, donde se dieron cita representantes, tanto del Estado Italiano y de la Colectividad de emigrados italianos y sus descendientes, como de delegados especiales de la Presidencia de la República Argentina, junto con otras personalidades de importancia, asistiendo al acto de aquel día memorable.

Autor: Sergio Elías Zillo

BIBLIOGRAFÍA

  • Bucich, A.J. La Boca del Riachuelo en la Historia
  • Devoto, F.J. Historia de los Italianos en la Argentina
  • Giraudi, R.S. A.·.y R.·.L.·.Liberi Pensatori. Su Historia
  • Granara Insua, R.A. La República de La Boca
  • Romay, F.L. Breve Historia de los Bomberos Voluntarios de La Boca
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